Mi afición por la fotografía nace conmigo, siempre he sido el fotógrafo de la familia, que horror!!. Profesionalmente el tipo de fotográfia que más me gusta es el de las bodas, quizás por el aspecto emotivo del acto, quizás por el trato directo con los novios, quizás porque transcurre en un ambiente feliz y festivo, no lo sé, pero siempre es lo que me ha gustado y que durante toda la vida he intentado hacer bien. Disfrutando como creador captando sentimientos, para la posteridad, porque esto es lo que hacemos los fotógrafos de boda. En la actualidad una de las cosas más satisfactorias que existe es la emoción que veo en las parejas en el momento de ver sus fotografías y en ellas su boda, su amor, su felicidad…
Sin duda esto es lo que me mueve, que pese a terminar una boda reventado después de diez o doce horas de trabajo me vaya satisfecho y esperando la próxima boda para volver a disfrutar. Quiero que los novios me hagan participe de sus proyectos, sus ideas…, de este modo conocernos y ver lo que desean, aunque a veces ni ellos mismos lo sepan con certeza, ya que en una fotografía se pueden ver muchas cosas y a cada persona le trae una sensación diferente.